El pasado año por Carnaval, nos disfrazamos varias parejas, todos casados hace muchos años. Ella se disfrazó de payaso con una especie de mono de colores chillones y de un tejido de algodón fino con un tacto finisimo que marcaba su cuerpo y sobre todo su turgente, respingón y glorioso culo. Su marido se puso de Naranja Mecánica, con su vara y buén maquillaje, el va buscando otras cosas. Mi mujer de Cat Woman, pronto se aburrió y se marchó a casa. Yo me quedé en el grupo disfrazado de prisonero con cadenas y demás. Bailamos y bebimos toda la noche. Ella disfruta conversando, en este caso lo hacía con una hermana suya que hacía tiempo que no veia. Cuando había mucha gente, yo me iba acercando por detrás y poco a poco fué permitiendo que le fuera tocando el culo por encima del disfráz. Mientras yo la manoseaba y cada vez iba más a fondo ella charlaba con su hermana de banalidades y yo notaba como ofrecía el culo a mis caricias.
En un momento de calentura extrema por mi parte, sin cortarme busqué una cremallera en su espalda y la fuí bajando poco a poco mientras atendía a que nadie incluido su marido no me vieran, la cremallera fué bajando y dejó su espalda al descubierto, fuí introduciendo mi mano y le acaricié la nuca, los hombros, la espalda, ella seguía apoyada a la pared y hablaba y hablaba. Fuí con mi mano hacia su pecho derecho desde atrás que era el que menos expuesto estaba a las miradas, su hermana estaba de espaldas a ella viendo pasar las comparsas. Acaricié su pequeño pero duro y apetecible seno, pellizqué el pezón dos o tres veces y se puso duro al instante. Deje el pecho y me dirigí con rapidez a su culo, las comparsas pasaban rápido y no tenía mucho tiempo; con mi mano fuí llegando a su sexo y lo encontré super mojado, introduje mi dedo largo en él y noté que se extremecía mientras continuaba con la banal conversación, esto a mi me enardeció más y sin esperar empecé a masturbarla y ella cada vez levantaba más el culo hacia mi. Con el dedo mojado fuí también explorando su ano y poco a poco tube mi dedo dentro de él, llegó el momento final y con un dedo metido en su sexo y otro en su ano, mi mano me dolía por la postura pero conseguí que se corriera, entre risas flojas y palabrería sobre las comparsas, yo no pude más y también eyaculé en mis calzones.
Al finalizar las comparsas, yo me fuí separando con miedo a haber sido visto, hace ahora un año y estoy convencido que él único que se enteró fué su marido que cerca de mi simulaba estar borracho y no ver nada.
Acabamos bailando en un pub con musica pachanguera, y ahí lo intenté de nuevo, esta vez pidiendole que me acompañara a un aparte, pero todos mis intentos fueron vanos.
Esta experiencia no expresamente buscada me ha dado para masturbarme un año, os lo juro.

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