Estoy metida en un buen lío. Soy soltera, tengo 32 años y trabajo para una empresa multinacional muy importante. Hace unos meses me enrollé con un compañero de trabajo, también soltero, y después de muchas dudas, altibajos y parones, mantenemos una relación de sexo esporádico y amistad.
Él me ha confesado hace una semana, que está enamorado de mi, pero yo no lo estoy. He sido sincera con él y sabe que le aprecio, pero que no le quiero y parece haber asumido con gran estoicismo, que probablemente nunca seremos una pareja.
La semana pasada viajamos juntos por trabajo y a este viaje se sumaron amigos de mi compañero que venían invitados por mi empresa. Con uno de estos amigos tuve un feeling muy especial, sin conocernos de nada hemos tenido un par de conversaciones muy íntimas, acerca de nuestra vida sentimental. Él, llamémosle X, ha sido el que ha empezado y yo me he soltado de manera natural. X está casado, es muy joven, más que yo, pero no es feliz en su matrimonio, e incluso me confesó que ha sido infiel en diversas ocasiones.
Ahora sólo pienso en él y tengo fantasías sexuales todo el rato. Pero mil dificultades me separan de X:
1.Vive en otra ciudad
2.Está casado
3.Es el mejor amigo de mi amante-amigo
4.No tengo ni idea de si X siente o piensa igual que yo.

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