Soy una mujer que desde adolescente, siempre he atraido a los hombres, soy alta, delgada, tengo un pelo rubio natural rizado, y lo que creo que más les gusta es mi culo. Aunque ya soy de mediana edad, ese darse la vuelta cuando paso me sigue diciendo que me desean. Podría contar muchas cosas que me han pasado, he vivido en diferentes lugares, por el trabajo de mi marido que siempre están destinandolo a diferentes lugares, he tenido dos hijos que ahora ya no están conmigo se han hecho mayores. Ahora estoy casí todo el tiempo sola, mis relaciones sexuales con mi marido son cada vez más esporadicas. Pero yo me siento mujer y me gusta que me halaguen. En un lugar que he vivido los últimos tres años, salía todas las noches a pasear a mi perro y como hay otras personas haciendo lo mismo, ahí fuí conociendo a un hombre un poco más mayor que yo y nada agraciado, pero que desde el primer día siempre me inundaba de halagos personales y con un exquisito vocabulario. Pasaron unos dos meses y un día me cogió de la mano y me dijo vamos a pasear por esta zona más apartada, yo al principio no quería pero tanto insistió en que no pasaba nada que acabé accediendo, cuando llegamos a una zona arbolada y más oscura me cogió por la cintura y sin mediar palabra me besó con su lengua desenfrenada, era mas bajito que yo, pero me encantaba, pasó luego a manosearme descaradamente los pechos me subió la camisa y apartó el sujetador hacia arriba y me mordisqueó los pezones haciendome daño, pero yo no chillaba, bajó su mano por mi espalda y con la otra desabrocho el cinturón de mis vaqueros y en un instante me vi con su boca en mi vientre, me giró con furia contra un árbol y me lamió concienzudamente mis nalgas y su lengua empezó a cosquillearme el culo y con su mano se introducia en mi sexo, yo no sabía si dejarme llevar o dejarme hacer, fué tal la sorpresa y quizás la necesidad animal que sentía que dejé que me hiciera lo que quisiera, vigilante de que no nos pillaran. Cuando más caliente estaba y contra el mismo arbol hizo que mi espalda se doblara y sentí en mi sexo su polla, pequeña pero dura, entró y salió de mi varias veces y noté como eyaculaba dentro de mí, y con muy buenas palabras ahí me dejó a medias, casi desnuda y mi perro creo que alucinaba.
Los dias siguientes no apreció por la zona, yo lo buscaba pero no estaba. Ya después de al menos dos semanas y pensando que sería un loco violador que actuaba por zonas, apareció de nuevo y me arrastró a la oscuridad y sin mediar palabra de perdón ni de nada sacó su polla cogió mi cabeza e hizo que se la mamara, yo quería negarme pero me obligaba con fuerza, después de un rato chupándosela, me giró de nuevo contra un muro bajo y bajandome las bragas, se mojó un dedo con su saliba y me lo introdujo en el ano y después de mis timidas protestas con fuerza y decisión me metió la polla en el culo, y oí que me decia tienes el mejor culo de aquí a la habana, se corrió dentro de mi, y otra vez ahí me dejo tirada. Nunca más le volví a ver, ni ahí ni en otro lugar. Yo sigo saliendo a pasear a mi perro, buscandolo con añoranza…………………………………..

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