Hola, tengo solo 20, llevaba muchos, muchos años de relación con mi novio, desde muy pequeña, estaba muy frustrada emocional y sexualmente, acabo de descubrir el sexo verdadero.

Mi doble vida comenzó cuando al llegar a la universidad se abrió ante mí un gran universo de oportunidades al que no pude resistirme, tras años de fidelidad, me enrollé con un chico, que no me encantaba, pero me aportaba algo diferente, tuvimos un affair durante casi un año. Mi novio se acabó enterando y tras una pequeña crisis, seguimos, mal, pero seguimos y yo seguí con el affair.

Pero este año tras dejar atrás dicho affair  y estar una temporada bien con mi novio, conocí a un chico, 8 años mayor que yo, artista, al que a principio rechacé, por no querer volver a serle infiel a mi novio, pero que a pesar de vivir en sitios diferentes, en un viaje a una gran ciudad nos encontramos  y acabé acostándome con él varias veces. Descubrí, gracias a él, que me fascinaba el sexo.

Él follaba genial, un poco duro/agresivo, además de tener un gran pene. Pero no todo era tamaño y técnica, cuando lo hacíamos me decía cosas impresionantes que me ponían muy cachonda. Siendo así tuve mi primer orgasmo vaginal. Pero os preguntaréis, ¿dónde está el problema de todo esto?, yo no era la única infiel, él también lo estaba siendo, a su novia de TODA la vida y con la que se va a vivir el año que viene.

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Tras esto, me di cuenta de que con mi novio nunca iba a conseguir aportarme esa plenitud sexual y lo dejé.

Hace unos días seguía muy rallada con el artista, tanto que estaba en una perfumería, vi su colonia, la olí y me puse muy muy cachonda, me sentí muy ridícula, sobre todo porque él no contesta a mis mensajes y me sentí como una zorra.

Pero tras salir de marcha soltera, por primera vez en mucho tiempo, me lié con otro chico artista que me gustaba desde hace mucho tiempo, me sentí toda una diosa, pero fue demasiado fácil, tanto que descubrí que la sensación de ser infiel aporta mucha más adrenalina. Y aunque no sea ético, si eres adicto a las grandes sensaciones y te faltan remordimientos, la doble vida, es lo mejor.