Cuando ser un chico aparentemente del montón, con tus inseguridades y defectos, se convierte en ser un objeto de deseo. Eso es lo que me pasa, a mi vida normal, de oficina durante el día, se une el trabajo, que llevo mas de nueve años haciendo, de chathost o performer en una página de internet. En muchas ocasiones, te llegas a sentir ignorado por gente cuando sales de fiesta, pero cuando te pones frente al ordenador, eres tu quien controla la situación, eres el objeto de deseo, y por quien la gente gasta el dinero que ha gastado con su esfuerzo. Esto, añade un compromiso aún mas especial, el esforzarte por darles lo que están buscando, milar a cada una de esas personas, admirar el gesto que tienen contigo, obtener cada una de sus gotas de placer como si fueran el fruto de una dura jornada de trabajo… Esto es, en resumidas cuentas, lo que me pasa a mí… Un besito a todas, un fuerte abrazo a todos, y espero que os haya gustado. Gracias 🙂